Las torres han caído
quién creería
que algo hecho con tanta sangre
algún día iba a regresar a la tierra tortuosa.
Que regresaría
como un fantasma inacabado
a golpearnos con toda la certidumbre de lo finito.
Para eso hemos venido a esta tierra
para morir,
sin embargo
hubo un tiempo
en que creímos en las alturas como una prueba
de nuestra hondura
Ahora,
el sol ancla en nuestro puerto
y todas las verdades
son un nudo en que consume nuestras gargantas.